Yachaq grafiti

Yachaq grafiti

martes, 22 de mayo de 2018

Nuevo título de Christian Bernuy

Un título más para nosotros es motivo de orgullo, sobre todo si el autor es un joven poeta que inicia su trayectoria literaria en este país de fanáticos del fútbol y patrioteros desatados (como si no hubiesen otros deportes y otros campos culturales). El poeta norteamericano Allen Ginsberg dijo hace algunos años: “Hoy en día hay muchas quejas de que la generación más joven está alienada, deshumanizada por la televisión, la política y los medios en general. Hay falta de sentimiento…”.

La literatura, en general, y la poesía, en particular, ayudan a sensibilizar y potenciar la imaginación crítica de los  jóvenes. La capacidad creadora y estética de los jóvenes puede ser desarrollada si es motivada desde tierna edad. Tal como está expresado en la Carta Cultural Iberoamericana (CCI), de 2006: “La literatura y las artes son por excelencia expresión de las identidades iberoamericanas y de la riqueza de nuestra diversidad cultural, y representan una inmensa posibilidad de expresión que debe ser estimulada”.  Pero dejemos que hable el propio autor de esta obra. 


Un poco de mí y del comienzo de esta aventura literaria

Nacido bajo la luz de la madrugada de un primero de agosto de 1994, este itinerario creativo comenzó desde el uso de mi conciencia, elaborando muñecos en plastilina, cerámica y tela, dibujos y unos que otros escritos sobre personajes de la Historia del Perú, Universal y creaciones mías basadas en historias imaginarias, de las cuales aún tengo esas obras de infancia en físico.

Y no tan remotamente, desde hace 4 años, comenzó a surgir esta necesidad de plasmar en letras todos los pensamientos de aquellos días, basados en experiencias y en algunos deseos de ese momento, de este modo nació toda la historia de Hojas y Ramas, culminada en los días posteriores de ese tiempo.

Dividida en cuatro partes, cuatro parajes, en cuatro inicios y finales de cada sensación que trae un idilio y a la vez de uno mismo, tal vez represente lo que en algún momento se llega a sentir en el desarrollo predestinado de la recepción de la ilusión, la intensidad, el dolor y el renacer.

Bienvenido/a a esta primera aventura plasmada en estas primeras líneas.


Los globos

Solíamos caminar
bajo la tarde cálida
adorando el viento
porque levantaba
la libertad de tu cabello

Poco importaba
porque los globos
se elevaban incansables
y se ocultaban
bajo las ramas

Caía la noche y
ya no había viento que
me satisficiera por
la libertad de tu cabello

Caía la noche y
poco importaba
porque no había globos
en el firmamento



Tocando el cráter

Tengo la luna
en mis dedos
siento tu calma
brisa no te vayas
que tu viento me atrapó

No te vayas
porque alcancé tu cráter
me tienes en tu
blanco y pálido
amor

Noche no te vayas
porque no tendré vida
pues la luna
me dio su brisa
y me envolvió

Y mientras tenga
mis dedos en tu cráter
sé que mi vida es
en nuestra noche
y será eterna.


Una aureola de noche
se desplaza sobre mí.




Caballo negro

Galopando en el amanecer
resistiendo sin caer

Iré detrás de su calidez
la que me encendió en su brillantez
sobre mi alma oscura
que pintó mi camino

Galopando entre la luz de tu ser
el viento te dejará ver

El campo de ilusiones
abrió paso a la casualidad creada
sobre mi alma oscura
donde ella vino

Galoparemos juntos
sobre los caminos soleados
inundados en tu mar de flores








domingo, 29 de abril de 2018

Revuelta de las primeras sílabas. Poesía de combate


Desde el recuerdo
grato
de la sangre
te llamo
como un niño
que ha perdido sus juguetes.

Con mi soledad
de espalda a la alegría,
recorro
los cuatro metros de mi celda.

Edgardo Tello





MOLINOS

Hubiera podido vivir cien vidas
y tener 20 años de nuevo
con todos los privilegios
que tuve, con toda la libertad
de una raposa de mi infancia al Norte
en ese árido paraje, poblado
de palmeras  y lagartijas
pero nunca tendré lo necesario
para dejarlo todo tras un ideal
sin más patria que una raída mochila
y un improvisado campamento
donde unos 60 muchachos
entre voces sibilantes mantienen
a raya un miedo atávico.
Y tras el primer combate pasar
de golpe a la edad de la resignación
y de los humosos días
y nada de fiestas con bellas nereidas 
y el cielo se puede teñir de rojo
si te agarra el Ejército o los sinchis.
Hubiera podido vivir cien vidas más
y un largo adiós hubiera restallado
como un cráneo partiéndose contra un muro
y hubiera escuchado el lamento de los ayarachis,
el llanto de mi madre tornarse en un poema
libertario de 1906, tan antiguo
 como la ira de un pueblo que resiste
y evoca en silencio a sus muertos siempre jóvenes.





 1965
In memoriam Jaime Valeriano Gamarra

Elio Gonzalo Guillermo Luis
nombres legendarios como la escarcha de la puna
como la estrella del amanecer
surgen cual relámpago vibrante
en medio del canto atronador del jilguero
yo los escucho desde el alborear
de las primeras sílabas
cuando mi trajinar sin rumbo
era solo un vago sueño para farolas y frontispicios
qué apu inmemorial guarda ahora vuestras mochilas raídas
qué ave rapaz picotea vuestra osamenta donde crece
el musgo y el ichu encaramado
era preciso levantarse a favor del trigo y el arroyo
y sosegar al ciervo
dulcemente
saludo vuestro heroísmo y altivez
contra el amo brutal
desde esta época infame
plagada de inmundicia
donde todo está perdido
menos un gesto rebelde y viril
que hizo germinar la esperanza.


Sandinista riendo (foto de Margaret Randall) http://www.margaretrandall.org/Nicaragua



LA MEMORIA DEL TABLAZO
i.m. Alejandro Taboada, mártir petrolero

Qué áridas tormentas de arena
Vieron tus ojos refractarios
En esta tierra de oscuros
Vestigios antediluvianos.
Médanos y palmeras
Te arrullaron con sus cantos
En la tierna infancia de los juegos,
Y chilalos y pacazos
Se columbraron en tus sueños
De adolescente temerario.
No presagiabas entonces
La vileza del verdugo,
La bestialidad del poderoso…
Nada ha sido en vano, Alejandro,
Tus gritos fueron escuchados
Por las olas recónditas
Y por las caracolas insignes
De nuestro mar sin tiempo.
Nada fue olvidado: tu sangre,
Tu anhelo, tu hermosa juventud,
Tu solidario fragor, tu temple…
Que hoy se elevan por encima
Del chillido de hienas innombrables.


1 DE MAYO

Semáforos desvalidos nos observan
y el tránsito se detiene como un colibrí
banderas negras flamean con ímpetu.
Ni Dios ni Amo
para unos ojos irredentos
que han visto tantas horas enajenadas
y rutinarias
libremente imaginamos
jornadas lejanas como una lluvia de estrellas
huelgas de textiles panaderos
fiesta de la planta y recitales de obreros poetas
jodiendo a la burguesía
rancia como la lepra
y una gran manifestación de proletarios
amenazantes y tiernos
este mayo revoltoso
sin nada que celebrar.


Joven sandinista, 1979. Web de Margaret Randall



NN

Luego del combate
solo los escarabajos y las moscas celebran
la hierba chamuscada languidece
y las hienas no desaprovechan el instante
el cadáver de una combatiente de pelo castaño
sirve a la sevicia y al morbo
de la jauría enardecida
su sangre caliente aún exacerba
los gruñidos de las bestias.
A muchos kilómetros de ahí
en la capital
los amos se solazan en sus palacetes.



Márlet Ríos




Roque Dalton




SICARIO SIN ARMAS

¿Qué pretendían responder 3 poetas, caminando de noche por las calles internas de una ciudad universal, que a carrerillas estaba dejando de ser universitaria? Pretendiendo ser científica; no empezaba ni a ser técnica.

¿Qué es matar? ¿Se vive sin hacerlo? ¿Somos libres?

En este mundo infinitesimal, cuántico, la vida y la muerte existen solo dependiendo de la perspectiva. Y la belleza surge, está en todo: perfumes y pestilencia, carne putrefacta y delicados labios, masacres por el poder y playas estivas, cerdos colgados reclamando en voz humana y caída de agua, fruta glotona de selva y cabezas de pollos en los cerros. El mundo de los sentidos.

Resulta que hasta el hambre es hermosa; cuando asiste la Poesía.

La Filosofía Oriental nos acerca al Budismo, y practicamos el veganismo, para salirnos de la rueda del samsara. Pero las preguntas en este mundo condenan al inocente, lo vinculan a una libertad constante: ¿si todo es vida, plantas y minerales; cuándo se deja de matar? Esclavitud y libertad se suceden, y se es feliz de a pocos; intermitentemente. Kawsay.

Ciencia y espiritualidad se revelan como siamesas unidanzantes.
Vivimos solo de Poesía; porque lo decidimos.
Y escritores de versos nos preguntamos: ¿De dónde surge la Poesía? ¿Quiénes son los poetas? O mejor ¿quién no lo es?

Sicarios, personas pagadas para matar. Diríamos: ¿Como los militares? ¿Y qué haces con el cuerpo cuando te han matado las ideas? ¿Pueden algunos matar la esperanza, o tu alma?

Sicarios. Terrible palabra contra la alegría de los individuos, contra la familia, contra el amor de una comunidad y su organización, contra la Paz. Contra la Vida. Contra su destino.
¿Sicarios serán los políticos sin ilusión, los religiosos sin Fe, los Ateístas Sectarios, los calculados y uniformizantes sistemas radicales y sus Onegeros Sensores; los traficantes de ideologías (Éxito desesperado, poder contraconciencia, fama pueril,  pansexualismo inducido-asistido, despilfarro fatuo, sabiduría individualista-sangrienta y bilingüe, arte moderno de supermarket y poetas de la fifa; escribiendo medio en “ingles” y haciéndose los chistosos) fundamentalistas esponsorizados.

Y esto no para como bomba de racimo: los sistemas educativos agrilletantes, los inútiles profesores-moneda que ni desean ser Maestros; acariciando erotizados su cátedra, los dóciles alumnos sin autoguía, sin autoconciencia comunitaria; los acríticos futuros esclavos alegres:

Cartón + Rodilleras = Millonario Viajero… y joven?
Nadamos en tuberías de relaves, Ingeniería Ictiológica:

Desear – Trabajar – divertirse. En nuestras peceras comunicantes de colores. Metáfora para Poetas; realidad para el cardumen. 


Nuestra propuesta: Revolucionaria y por la Paz. Usualmente; mucha sangre fluye para trapear el mármol de los nuevos oligarcas.

Colectivo Cocachado


COLUMNA DURRUTI


Desde una cierta manera de cansancio, contemplo la profundidad del abismo/golpeo las cadenas, renuevo las promesas/ sé distinguir esta noche de todas las otras/ los años y las tempestades me han enseñado/ y el viento que se abre paso desde el abismo/ me sonríe desprovisto de hipocresías/ detenido/ caminando en blanca línea.

Leonel Patricio Silva

lunes, 22 de enero de 2018

Todos nuestros títulos todos

La cultura oficial no ha podido doblegarnos con su decadencia y elitismo rastrero de show business. ¡¡Estos son nuestros títulos publicados durante el 2017!! Gracias a los autores que apostaron por nosotros. A Francisco León, a José Luis Montoya, Michael Jiménez, Martín Gala, Isaac Bélitt, José Lapa, etc. Hazlo tú mismo (DIY) es la voz. 


Wanka Rock. Primera historia del rock en Huancayo, de Francisco León


Animal perfecto, de Pool Carbajal




Boletín de Investigaciones Libertarias, Nº 1.


Tribulaciones, de José Luis Montoya

Pool Carbajal y nuestros títulos


Libro Animal perfecto, de Pool Carbajal


Libro Ancestros, de J. Gamarra Z.

Song from Lima, de Francisco León

Senda de la desesperanza, de Márlet Ríos


Gata bibliófila


Poemas de Pool Carbajal, Michael Jiménez, Luis Cuenca, Martín Gala, etc.











lunes, 21 de agosto de 2017

Tribulaciones



Un nuevo título de próxima aparición es el libro Tribulaciones, de José Luis Montoya (Korriente A editores, 2017).


Prólogo

¿Sirve el arte para amontonar dinero y acariciar a los gentiles burgueses?
Primer Manifiesto Dada

   Al parecer el vórtice y el caos inexorable de la posmodernidad no dan tiempo para pensar en nada más, salvo en la búsqueda endemoniada de la productividad, la eficiencia y la maximización compulsiva de las ganancias. El matiz de ironía sería la idea de responsabilidad social empresarial. De hecho, las comunidades originarias de la Selva peruana y de otras latitudes afectadas por la terrible contaminación de las industrias extractivas (externalidades negativas de mercado) pueden impugnar legítimamente esta gestión de sostenibilidad hoy de moda. Tal como lo dijo Daniel Bell en Las contradicciones culturales del capitalismo, no es el tiempo de la cultura (sobre todo la que es crítica): "La sociedad está preocupada por las cuestiones más urgentes y amenazantes de la carestía, la escasez, la inflación y los desequilibrios estructurales de los ingresos y la riqueza dentro y entre las naciones. Por estas razones, las cuestiones culturales han pasado ahora a segundo plano".
   La globalización no solo ha traído confort y despilfarro, sino la generación de seres humanos residuales, irrecuperables para la sociedad (el enajenado mental, el paria, el desahuciado). La modernidad líquida, para Zigmunt Bauman[1], es una civilización del exceso, la superfluidad y del residuo:
“La producción de ‘residuos humanos’ o, para ser más exactos, seres humanos residuales (…) es una consecuencia inevitable de la modernización y una compañera inseparable de la modernidad. Es un ineludible efecto secundario de la construcción del orden (…) y del progreso económico (incapaz de proceder sin degradar y devaluar los modos de ‘ganarse la vida’ antaño efectivos y que, por consiguiente, no puede sino privar de su sustento a quienes ejercen dichas ocupaciones)”.

   ¿Qué papel tiene el poeta en esta tragedia? ¿Debería ser un simple espectador o mudo testigo de excepción? ¿Para un auténtico poeta contestatario todavía es legítimo eso de que “hay cosas más altas que llorar amores perdidos” (Scorza dixit)?

   Para el autor de este libro, la cuestión es muy clara. La indignación y la crítica permanente deben servir como impulsos vitales (justificaciones morales) para un poeta peruano de esta época decadente. Montoya siente un desprecio absoluto por la Iglesia, la clase política autóctona, el Estado peruano, los grupos de poder, los periodistas a sueldo de los poderosos, etc. Es evidente la cercanía espiritual de Montoya al furibundo y anárquico autor de Horas de lucha y Pájinas libres. No sorprende mucho que el diagnóstico social que realizó hace más de un siglo el poeta anarquista todavía siga vigente. La corrupción, el peculado, el clientelismo, el patrimonialismo, el autoritarismo rampante, etc. son males o lacras sociales que son parte de la estructura básica de la sociedad peruana. Hoy como ayer merecen ser denunciados en voz alta y sin ambages. ¿El poeta debe perder el miedo de verse convertido en un panfletario y crítico social? Para Montoya, es perentorio denunciar a los causantes de nuestra decadencia moral y desestructuración social. Este es su propósito fundamental y lo demás lo tiene sin cuidado.

   Este libro es una firme recusación al statu quo partiendo de certezas inexpugnables, pues tal como se señala en el poema "Los pobres siempre se encuentran": Los pobres de este mundo siempre estarán en el mismo lugar. / Y lo seguirán estando mientras no hagamos nada por cambiar el sistema. Nos viene a la memoria el poema de Bukowski "Los disturbios": He visto arder esta ciudad dos veces / en mi vida / y la cosa más notable / fue la llegada / de los políticos / con posterioridad / denunciando las fallas / del sistema (...) / nada fue corregido / la última vez / nada será corregido / esta vez / los pobres se quedarán pobres. No se trata de una inocua coincidencia, pues el célebre dipsómano, autor de Escritos de un viejo indecente y Música de cañerías, es un referente importante para Montoya. Y no solo él. En Tribulaciones retumban los ecos terribles de El Anticristo, de Nietzsche. Esto se hace más patente en el poema “Los demonios de mi corazón”. Pero aún hay más. El celebérrimo autor de Así habló Zaratustra es nombrado en el poema “Los genios son pobres y subempleados”. 

   En Tribulaciones sobresalen los versos descarnados, radicalmente pesimistas e imbuidos por un desasosiego total. No hay esperanza, si seguimos en la misma dirección, parece decirnos el autor. La recusación y el desprecio por la Iglesia y los políticos son notorios, pues hoy como ayer, la miseria está en los políticos. A despecho del pesimismo reinante y nihilismo misántropo del libro, hay un sitio para los versos anárquicos y anticlericales: “La miseria está en la Iglesia que oculta la pedofilia”. Por consiguiente, se hace un llamado a la acción directa. El poeta es el primer convocado, debido a su rebeldía e inconformismo innatos. De este modo, el autor reivindica la tradición del poeta-combatiente, del poeta activista. Mariano Melgar, Roque Dalton, González Prada, Javier Heraud, Edgardo Tello, Miguel Hernández, Kenneth Rexroth, Allen Ginsberg, Leoncio Bueno, Magda Portal y tantos más. Vida y poesía como un ethos de coherencia y dignidad.
   ¿Quedará una esperanza para los seres humanos en esta época oscura? Montoya mantiene la esperanza en la poesía, en el arte. De esta forma, un manifiesto esperanzador y libertario parece elevarse en el poema “No nos cansemos de luchar” por encima del pesimismo y la cruda denuncia: 

Es la hora de salir de la cueva, hermanos, es hora de ponernos al frente con la espada y la adarga artística, es hora de combatir el marasmo oligofrénico que nos acorrala, como una enfermedad en metástasis, es hora de luchar y de morir por un cambio real que defenestre de una vez por todas esta época grotesca de la que somos víctimas.

   En síntesis, el libro termina convertido en una ardiente proclama que se eleva en medio de la desesperanza y la desolación, producidas por una situación sociopolítica patética (la nuestra). El Perú no es ni será súper mientras millones padezcan privaciones y angustia (en la Costa Norte, Sierra y la Selva, lejos de una Lima centralista y prejuiciosa). Solo si salimos de nuestro marasmo y egocentrismo rampante, podremos construir una sociedad verdaderamente solidaria y humana, donde ningún individuo termine convertido en desecho. Los políticos, los administradores de la decadencia y el clero están sobrando. Una sociedad radicalmente nueva es la meta. El autor apuesta por ella.

Márlet Ríos




[1] BAUMAN, Zygmunt. Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias. Barcelona: Paidós, 2005, p. 16.

Algunos poemas de muestra de este libro que promete despertar conciencias:




Los pobres siempre se encuentran

Los pobres siempre se encuentran en el mismo lugar.
Se encuentran buscando algo de comer en las bolsas de basura,
se encuentran viviendo en esteras de calamina,
se encuentran debajo de un puente olvidado,
a orillas de un río colmado de mierda y desperdicios.

Los pobres siempre se encuentran en el mismo lugar,
pidiendo limosnas en las calles,
lavando autos en las cocheras de los supermercados,
vendiendo golosinas en los paraderos,
cantando canciones tristes en los microbuses.

Esos pobres, que miran a la gente de soslayo,
no pueden ocultar su horror,
no pueden dejar de llorar por las noches,
no pueden dejar de pensar en el suicidio.

Esos seres pobres, que van por el mundo, solos y abandonados,
no tienen padre y madre, no como tú o como yo,
no tienen nada que comer, no como tú o como yo,
no tienen posibilidad de educación y trabajo, no como tú o como yo.
Esos seres pobres, famélicos, enfermos, tísicos, locos, desesperados,
no tienen ningún tipo de esperanza, no como tú o como yo.

Los pobres de este mundo siempre estarán en el mismo lugar.
Y lo seguirán estando mientras no hagamos nada por cambiar el sistema,
mientras no tengamos piedad por el desvalido,
mientras sigamos votando por los mismos corruptos degenerados.

Seguirán ahí mientras nos corrompa el consumismo,
mientras seamos esclavos del capitalismo,
mientras solo seamos parte de ese asqueroso engranaje
llamado individualismo.

Los pobres siempre se encuentran en el mismo lugar,
ellos nos esperan para ser salvados.



No nos cansemos de luchar

No nos cansemos de luchar nunca,
la nebulosa oscura de la necedad no nos puede vencer, los necios de siempre con sus ideas rácanas y absurdas, aquellos eunucos enamorados de la globalización, los guarismos y la economía no deben hacer mella en nuestro destino, no deben socavar ni menoscabar nuestra idea artística, nosotros debemos y tenemos que acabar con lo zafio del mundo, con lo prosaico de los gobernantes, con lo vacuo de sus ideas.

No nos cansemos de luchar nunca.
Nosotros somos los encargados de la lucha, nosotros somos los que enarbolamos la bandera del arte, nosotros somos los que llenamos con sangre el papel, nosotros somos quienes dejamos el último suspiro de nuestro corazón en una hoja en blanco.

No nos cansemos de luchar nunca.
No permitamos que los estúpidos pisoteen nuestros sueños, no dejemos que los inmundos ignorantes nos digan qué tenemos que hacer, cómo ser felices, qué carrera estudiar, cómo comportarnos.
No dejemos que los bovinos de siempre nos manejen, nos manipulen, decidan por nosotros. Es hora de salir y demostrarles que el arte es el camino, que el verso es la senda, la lucha justa y honesta ante tanta mierda. Es hora de demostrar la inteligencia rabiosa de la que estamos hechos.

No nos cansemos de luchar nunca.
No importa si tenemos las manos temblorosas, no importa si la indignación nos supera el pulso, no importa si el temor nos congela el cuerpo, no importa si la desesperación nos vuelve estatuas petrificadas, nada es impedimento para luchar por lo que nos hace felices, por lo que nos ilumina el alma, por lo que nos da un sentido a esta vida mediocre de trabajos mal pagados, de universidades que mienten, de políticos carroñeros, de periodistas mercenarios, de programas de televisión estupidizantes, de modelos vacuos que enseñan los bíceps, de chicas perdidas que solo saben mostrar el culo.

No nos cansemos de luchar nunca.
Es el momento del arte, es el momento del poeta vomitando versos con sangre y pus rabiosa, es el momento del músico y la trova literaria, es la hora del prosista y sus cuentos mágicos, es hora de los pintores surrealistas que trasforman nuestro espíritu, es la hora de artista en general, imponiendo y masificando sus dotes.



No nos cansemos de luchar nunca.
Es la hora de salir de la cueva, hermanos, es hora de ponernos al frente con la espada y la adarga artística, es hora de combatir el marasmo oligofrénico que nos acorrala, como una enfermedad en metástasis, es hora de luchar y de morir por un cambio real que defenestre de una vez por todas esta época grotesca de la que somos víctimas.
Por favor, no nos cansemos de luchar nunca.



Los políticos sonríen como culebras

Ellos son unos reptiles, ellos no son humanos,
bajo esa sonrisa impostada,
se esconden lenguas bífidas como culebras,
se esconden ojos acechantes y diabólicos como caimanes,
se esconden colmillos venenosos como las cobras.

Bajo esa carcajada solaz y en apariencia inocua,
se esconden seres reptilianos que quieren devorarte
como las anacondas, quieren asfixiarte como las boas,
quieren triturarte como los cocodrilos.

Si no tienes cuidado y te dejas embaucar,
esos reptiles que viven arrastrándose continuamente
aprovecharán su oportunidad para:
engañarte,
explotarte,
esclavizarte,
asesinarte.

Esos reptiles, que viven aparentando ser nobles bajo
sus sonrisas, y bajo sus máscaras humanas de bondad
no pararán hasta:
enajenarte,
constreñirte,
alienarte,
entorpecerte,
callarte.

Esos reptiles, que sonríen como culebras,
son nada más y nada menos que los políticos,
esos batracios nauseabundos de saco y corbata,
esas salamandras asquerosas que fingen bonhomía,
esas lagartijas pérfidas que se alimentan de la traición.

Ellos son unos reptiles, ellos no son humanos,
bajo esa sonrisa impostada se encuentra la serpiente
que tentó a Adán, el demonio que engañó a Judas,
el Caín que mató a Abel.

Si alguna vez los ves, no lo dudes: aléjate de ellos.



José Luis Montoya leyendo sus versos descarnados y anárquicos.








domingo, 21 de mayo de 2017

Nuevo libro de Korriente A editores



 Los dejamos con un adelanto del próximo título de Korriente A editores. Se trata de un libro de poemas que llevará por título Ancestros. El autor es Márlet Ríos.








In memoriam Jaime Gamarra Corrales


1965

Elio Gonzalo Guillermo Luis
nombres legendarios como la escarcha de la puna
como la estrella del amanecer
surgen cual relámpago vibrante
en medio del canto atronador del jilguero
yo los escucho desde el alborear
de las primeras sílabas
cuando mi trajinar sin rumbo
era solo un vago sueño para farolas y frontispicios
qué apu inmemorial guarda ahora vuestras mochilas raídas
qué ave rapaz picotea vuestra osamenta donde crece
el musgo y el ichu encaramado
era preciso levantarse a favor del trigo y el arroyo
y sosegar al ciervo
dulcemente
saludo vuestro heroísmo y altivez
contra el amo brutal
desde esta época infame
plagada de inmundicia
donde todo está perdido
menos un gesto rebelde y viril
que hizo germinar la esperanza.





Fotograma de Pierrot el loco, de Jean-Luc Godard (1965)


Los 60


Todo fundamento es caos / poiesis / energía libidinal
sublimada a ritmo de bolero y twist
Marcuse / los Rolling Stones y Herb Alpert &  Tijuana Brass
como bombas molotovs /
tu universidad como un pequeño laboratorio
para conspirar / cubilete para el ocio creativo
Lima no era la de ahora
Yanahuara era solo un lejano recuerdo
como tu infancia de nodrizas y campiñas
tus amigos tras los mismos ideales
que tú y en las marchas /
recordabas los días del colegio militar
patria o muerte / mientras un cigarrillo
te obsequiaba el aroma de la molicie
y de la altivez
todo fundamento es caos / locura / placer
por esos años de revueltas & guerrillas
de cafetines donde se gestan grandes trifulcas
y sueños de justicia
la ciudad era apacible
Aun cuando el tranvía se averiaba
mientras transitabas desde el Rímac hasta el Centro
y mucho más apacible cuando visitabas al abuelo Nico
y olvidabas los malos ratos de una infancia solitaria
qué recovecos y largas avenidas
acogieron tus pasos trepidantes
qué tribulaciones se desvanecieron
ante largas bocanadas
y noches de bohemia
junto a tu fiel compañero Enrique
recordando a los rebeldes del MIR caídos en 1965
yendo al estadio de fútbol
para alentar a tu equipo de La Victoria
esquivando los sinsabores
y las cachiporras de los búfalos
cortejando a Eugenia
escuchando la endiablada música de los 60
y la universidad de ingeniería era más que tu alma máter
era una ciudadela mítica
sin tantas facultades
y el espíritu del Che destellaba
ante cientos de futuros ingenieros
con el puño en alto
y estandartes en ristre
como medallones relucientes
como montañas níveas bajo el sol
junto con tu gran sarcasmo
ese que pocas veces comprendí
y tu risotada franca y fuerte
que hoy lo llena todo
aminorando mi dolor.









Pater

No puedo dejar de recordar
Tu sonrisa y tu voz
Como dos arpegios
Escuchados en Yanahuara
Una mañana sin nevada.
Qué ademán en el espejo
Fue el preludio del combate
Supremo y cotidiano.
Qué signo devino en brizna
Mientras tu voz esplende
Como sílaba sagrada.