Yachaq grafiti

Yachaq grafiti

lunes, 27 de noviembre de 2023

Nuevos poetas piuranos

 Cristian Oviedo (Lancones, 1987)

 

Nació en el caserío Orregos, en Lancones, provincia de Sullana. Es poeta inédito y narrador, ha publicado la novela titulada El retorno a casa caminando. Actualmente, es conocido como el Caminante, es el primer peruano en haber desafiado los tres desiertos más grandes de Sudamérica, caminando en solitario, incluyendo, Atacama.

 

Todavía puedo quererte un poco más

 

Espera la noche que todavía puedo

quererte un poco más.

Palpemos el cielo las estrellas y

Todavía el silencio de la madrugada,

Pasaremos los mares, las lluvias, el trueno …

El inframundo.

 

 

Los dioses del tiempo, el loco vagabundo silencio

Nos dará repertorio de canciones de esas

Bonitas que te hacen suspirar.

 

Un día de estos esperamos juntos la tarde

Tan solo para decirle adiós al sol y linda noche a la luna,

Dos locos queriendo secuestrar una gota de lluvia

Y con ella apagar el fuego que nos consume,

Cuando a los ojos nos miramos.

 

Pero … espera, todavía la noche es un poco tierna …

Tus manos son dos ramitas que seducen mi lado débil,

Yo soy un roble, pero a tu lado soy una hoja frágil

domada por tu risa de diosa, hechizo que llevas a flor de labio.

 

Espera la noche todavía puedo quererte un poco más.

 

 

 

Cielo de invierno

 

Y de nuevo por las sendas del dolor,

Cargando a cuestas un sesto rebosando

De tristeza …

De nuevo los ayes de la vida, de nuevo esta tarde de la vida.

Que camina hacia la noche dejando el recuerdo

De lo que fue y no será jamás.

De nuevo la soledad, tan gris como el cielo de invierno,

Tan mala como un holocausto.

De nuevo la vida de a pocos, tan de prisa, tan veloz, tan rápido …

Tan rápido.

 

 

Ámbar de atardecer

 

Mirando al horizonte ámbar de atardecer, que cabalga de prisa

Asia la Antártida noche, he palpado tus ojos aún con esa frescura angelical

Mirándome de a pocos con la última luz del día, el día de mi partida

¡¡¡Engañando al corazón!!!

Mis líneas son estelas de amor, que te llegan sin saber y yo sabiendo

Tan seguro, tan de ánimo, tan de amor.

¡Mírame!, me pondré la camisa donde impregnaste el labial rojo de tus besos

Y me dormiré mientras la brisa fría me arrulla con esa balada que aún no han escuchado.

¡¡Amor!! tú y ese lunar son la lluvia de una rosa sin espinas

que yo sembré para ti; camino por la tarde aprisa me tomo el té; el té.

mastico sus recuerdos ya me sabe tan lloroso que envío al cielo

esperando toque tu corazón; te extraño y suspiro en mi cama

los vidrios se mojan y se rompe mi silencio, en alguna queja

¡qué frío! y de nuevo digo qué frío… frío

y sin saber hay un frío más horrendo que congela mi alma

en bloque tristes que piden con deseo capitular.

la tarde invernal de mi alma es como un holocausto donde mueren mis alegrías,

todos los días y reviven tristezas que solo tu voz en mis sueños puede alegrar.



Anthony Gonzales (Castilla, Piura, 1999)

Es ganador de la Beca Vocación de Maestro, impulsada por Pronabec. Licenciado en Ciencias de la Educación, en la especialidad de Lengua y literatura por la Universidad de Piura (UDEP) ocupando el primer puesto. Escribió “Guía Cuadrúpeda”, un cuento publicado en la revista digital Ataraxia, Letra Azul. Primer puesto en el concurso internacional Nuestro ilustre personaje Carlos Augusto Salaverry, en la categoría de escritor emergente (2023), con el cuento “La niña de las rosas”.

 

El niño duerme

 

En una noche de amor y locura

una madre besa a su niño con ternura,

ella le canta a su hijo, su esperanza,

canciones de honor y de alabanza.

El niño duerme en flores de retama

y la madre ve en él un mejor mañana,

el niño duerme en nubes de libertad,

la madre lo contempla con amor y santidad.

El niño duerme en paz, el niño duerme,

pero gritos en la calle anuncian caos y muerte

y el niño duerme.

Malhechores entran a la casa, saquear quieren,

y el niño duerme.

Los ladrones suben, fuego encienden,

y el niño duerme.

La madre lucha, lo protege como puede…

y el niño duerme.

La madre es violentada, destruida y deshonrada,

y el niño duerme,

con dolor la madre sonríe y una lágrima se derrama,

su esperanza está a salvo, duerme en calma,

y cuando despierte, crezca y sea fuerte

le dará a su madre la gloria que se merece,

la esperanza de la madre patria está viva, pero aún duerme.

 

 

 

 

Arriba

Sé lo que te dicen y dirán:

“no lo intentes, déjalo ya”,

“nunca tendrás oportunidad”,

“no existe un feliz final”.

 

Sé que de impotencia quieres llorar,

sé que quieres cambiar tu realidad,

sé que te sientes ave de corral

tienes alas y no puedes volar.

 

sé que tu salario no alcanza

y tienes una familia que alimentar,

sé que la enfermedad te desgasta,

sé que ya no quieres luchar.

 

Pero, si has podido todo esto aguantar

¿por qué parar tu labor colosal?,

¿no es mejor de pie gritar:

“con honor hasta el final”?

 

¿Qué te pasa, compañero?

¿has olvidado que eres de acero?

¿que eres heredero de un imperio

que se liberó del cautiverio?

 

La sangre de los mártires peruanos

claman desde el campo de batalla

“no te rindas, por favor hermano

sigue avanzando como José Olaya

o como Grau con honor da la cara,

nunca te rindas como el inca de Oxapampa

pues el deber es la lucha, lo dijo Palma,

así que grita con toda la fuerza de tu alma:

¡Hasta gastar la última bala!”

 

Pueblo mío tú eres de acero

¡sacúdete, levántate del suelo!

Sí pudiste una vez, podrás de nuevo…

¡Perú, verás renacer tu imperio!

 

 

¿Por qué?

 

¿Por qué?... ¿por qué siento

que mi alma tiembla cuando te veo?

¿Por qué sonrío y sueño

con tus ojos y tus besos?

¿Por qué suspiro y me elevo

en el firmamento de tu cabello?

¿Por qué mi sangre hierve y muero?

¿Por qué eres madera y yo fuego?

¿Por qué eres nube y yo viento?

¿Por qué me lastimaste en invierno?

¿Por qué el eterno cielo

vomita ante mis ojos un ángel negro?

No lo entiendo, no lo entiendo…

¿Por qué vienes en el verano de enero?

No lo entiendo, no lo entiendo…

¿Por qué a pesar de todo aún te quiero?



Jenny Vallejo

 

Es docente de Ciencia y Tecnología, nivel secundario. Máster universitario en estrategias tecnológicas para la enseñanza intercultural. Escritora de cuentos para niños, novelas juveniles como El duende de Orrochy y La ninfa del Gran Algarrobo, además es autora del poemario Soy una capullana, poemas y microrrelatos. Sus obras han sido presentadas en la ciudad germana Karlsruhe, en el estado federal de Baden Wurttemberg.

Actualmente, es coordinadora Regional, tutora virtual y asistente tecnológica del Ministerio de Educación. Por otro lado, fue miembro del Patronato Cultural Sullana y de la Asociación Casa de la Cultura de Sullana. Participante de los talleres de escritura creativa: Dédalo y su Laberinto, El Desafío de Narrar y Técnicas Narrativas.

 

 

Si yo fuera un ave

 

Si yo fuera un ave,

extendería mis alas y surcaría los cielos.

Volaría tan alto como mis sueños.

¡Sería libre!

Cabalgaría sobre el viento,

me empolvaría el rostro con ayuda de las nubes.

Volaría tan alto como mis sueños.

Mil piares cantaría y,

a pesar de grises días con aguaceros incansables,

mi canto no callaría.

El sol que mis alas calienta siempre amaría,

un chapuzón en un libre río disfrutaría,

mientras, mirando al cielo,

buscaría la verdadera sonrisa del amor.

Me ocultaría en altos árboles y en grandes montañas.

Viajaría, muy de mañana, en medio de verdes campos de clorofila

solo para empapar mi rostro de fresco rocío.

Volaría tan alto como mis sueños.

Al final de mis días de relajante vuelo,

uniría mi ser a la atesorada tierra que desfallece

para contribuir con ella y nutrirla.

Si yo fuera un ave,

volaría tan alto como mis sueños.

 

 

Muñeca rota

A Cielo Bardales

 

Espetaba el gentío que estabas rota,

que te habías quebrado y quizás

que de la faz de la tierra te habías marchado.

Hoy te vi, y ni rastro de tu quebranto.

Me contaste que, rota,

sí estuviste de los huesos

de tu alma; pero, luego, luego llegó la calma.

Como tú, muñeca rota, conociste más muñecas que te ayudaron

a entender que por más roto que esté el ser,

siempre existe un nuevo amanecer.

Me dijeron que estabas rota,

que te habías quebrado.

Hoy te vi, te vi entera, como toda una guerrera.

Mujer noble, capullana, que nunca se amilana.

Me dijeron que estabas rota,

que te habías quebrado,

pero no, no fue así,

porque sólida, como el acero,

en el dolor, te has forjado.

 

Enredando flores

 

Seres de humo penetran

silenciosos, en momentos

oportunos, se adentran, cual

fantasmas, en el mundo de

las flores, robando su

pureza, robando sus

colores, cual maraña

trepadora, te embaucan,

te enamoran.

Sueños que se esfuman,

pesadillas que abruman.

Mundos que eran rosa,

vuelan cual mariposa.

Enredando flores están

los embaucadores.

Huye niña fresa, no te

conviertas en su presa.

Enredando flores están

los embaucadores.

 



Fernando Casanova

Nació en Piura en 1981. Estudió Derecho y Literatura. Perteneció al grupo los Poetas del Asfalto. Sus poemas aparecen en Ausente ardor de arena y algarrobos. Antología de la poesía piurana contemporánea.

 

S/T

Solo el cangrejo recibe en sus gotas el choque de la oscura ola sobre la piedra

unas cuadras arriba, en Negritos, todo duerme

Nadie oye, nadie podría oír al cangrejo refugiándose de la ciega marea, en el musgo

bajo un poste, una habitación celeste, alguien tose un cáncer dormido

Entre las peñas lo hace mover al cangrejo la señal del faro, duda, quizá, que esa luz no es la del sol

inundan los techos overoles goteantes que pasado usarán los hombres camino a las plantas

Sabe que acabará la noche/ sabe que vendrán a husmear su piedra las gaviotas/ sabe medir el tiempo en el agua azotando

es el sol, y los niños y las almas corren a encender los motores que sellan conservas, que envasan los días, que etiquetan sin pausa el sueño de cada uno

Es el Xol, ve asomar al caracol, baja, cuida no exponerse al pelícano, atenaza, come, el agua otra vez, y vive.

 

S/T

 

 

Elevados en la chicha sujetos por las siete cucharas al plato

Por el camote de playa y el choclo caramelo tallán

La tierra nos deja sonreír nos deja mirarnos

No hay Grecia no hay olimpos occidente

Bernal la Arena Sechura Matacaballo nos define

Mírales bien la piel en sol mayor a mis paisas

Sus ojos a los niños como agüita de manguera

Cautivito bendice la toquilla este rompope

Mi santísima trinidad kachema, kabrilla, kaballa.

 

**

Ellos treparon la pared de ladrillos

 

Caminamos con cuidado sobre la calamina

 

Casi las 6 y el matarife amarraba al toro

 

Lo sujetaba del cuello a un poste de fierro

 

Acostados en silencio miramos el cálculo

 

Se colocaba la estaca con cuidado

 

Debía darse solo un martillazo

 

Uno y certero acabaría con esa vida

 

Yo tenía 6 años cuando el sacrificio

 

El toro arrodillado y rápidamente una daga

 

Se abría el cuello y se juntaban los baldes

 

Para llenarlos con tan espesa sangre

 

Tres diestros cortaban y pelaban

 

Todo era luego una redonda masa blanca

 

El cuerpo trozado sobre la mesa

 

Y allí venía un segundo animal

 

Bajé corriendo y a casa

 

En la noche se movía mi labio inferior

 

En la cama intentaba dibujar

 

Con mi dedo la forma del toro

 

Y forzaba mi sueño queriendo olvidar

 

Luego ha continuado la vida

 

Y siempre tengo 6 años

 

Y ese día, en todas las fotos

 

 

 

Anthony Pretto (Piura, 1986)

 

Sus poemas aparecen en la antología Palabras sin fronteras, fronteras sin palabras, de la Editorial de la Universidad Ricardo Palma- Lima (setiembre, 2021 y en el poemario Lo que quiero es que imaginemos un paisaje de acuarelas. Poetas peruanos nacidos entre 1990-2005 (Ergo Editores, 2023).

 

 

 

La buena amistad

 

A veces es compartir dichas, a veces tristezas,

Son momentos de entrar al alma del otro, de entender su corazón,

De comprender su forma de pensar, de vivir.

 

La buena amistad es caminar por lugares nuevos, es descubrir la oscuridad.

A veces es motivo para reír, a veces hay razones para llorar,

Es un vínculo tan humano, que nace sin querer, que se forma con el tiempo;

 

Es escribir en la piel del otro, es dejar huella en su mundo,

Es cuidar la paz del que te sigue, es tener lágrimas cuando el otro sufre,

Es sonreír cuando hay esperanza, cuando florece una nueva ilusión;

 

Es sentirse bien al lado del otro, es escuchar sus miedos, sus sueños,

Es caminar con el mismo destino, es callar cuando el otro habla.

 

La buena amistad es conocer el dolor y también la felicidad,

Es saber perdonar, es ser leal en momentos difíciles, en épocas amargas;

 

Es estar juntos, por un gran ideal, unidos por un solo final,

La buena amistad debe ser duradera, no solo un instante fugaz

De desenfreno y placer, entre dos almas tan diferentes.

 

 

Amanecer

 

Amanecer es recorrer tu ser,

Es robarme el aroma de tu piel;

 

Es cada minuto de mi existencia,

Descansar en tu alma, es caminar por tu sendero;

 

Amanecer es regalarte mi tiempo por siempre,

Mi despertar hacer vivir a tu cielo, a tu belleza natural;

 

Es cada noche tener tu figura en mi mente,

Es soñar que eres mi hermoso presente;

 

Amanecer es ser dueño de tus penas, de tus alegrías,

Es volver recuerdo las melancolías,

Es escribirte poesías, mi musa fiel;

 

Es juntar los cuerpos en este mundo cruel,

Y que seas mi dios, que me cuides desde lejos,

Mi ángel, que hace que olvide los amargos momentos del ayer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

                                       Homenaje a Marco Parra, 11 de agosto 2023, Alianza Francesa (Piura).
 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Ricardo Tello Neira. Los días combativos y de la poesía altiva

 

Ricardo Tello Neira

Los días combativos y de la poesía altiva

 

 

Nació el 11 de abril de 1916 en el Callao, aunque sus días de infancia transcurren en la soleada y plácida Piura. En 1940 ingresó a las filas del Partido Aprista Peruano y, debido a su coherencia y dotes innegables de liderazgo, llega a ser secretario de Juventudes. Por aquellos años, sufrió prisión en la tenebrosa y tristemente isla penal El Frontón. Junto con Guillermo Carnero Hoke dirigió la revista Publicaciones de prosa y poesía. Informes humanos, en 1943. Luego de la formación de los Poetas del Pueblo, en la primera mitad de la década del 40, se incorpora entusiastamente. Julio Garrido Malaver, Gustavo Valcárcel, Manuel Scorza, Mario Florián, Antenor Samaniego, entre otros, integran este grupo de poetas apristas, comprometidos con el cambio social y la acción política. Luego de haber fracasado el levantamiento aprista del 3 de octubre de 1948, durante el gobierno del doctor José Luis Bustamante y Rivero, Tello empieza su proceso de cuestionamiento político y doctrinario. Este proceso culmina cuando decide renunciar, con mucho dolor, al PAP, organización por la que padeció los rigores de la cárcel. Después de la fundación del Ejército de Liberación Nacional, organización de la llamada Nueva Izquierda, en 1962, Tello colaboró en su aparato clandestino, realizando “algunas tareas riesgosas” (según Julio Dagnino, uno de los fundadores del ELN). Colaboró con el diario Marka y fue asesor de la Federación de Empleados Bancarios del Perú. Su libro Alma materia apareció, póstumamente, en 2008.

 

 

Los Poetas del Pueblo se nuclearon alrededor de la revista Cuadernos Trimestrales de Poesía, surgida a raíz de los Juegos Florales de la Universidad Nacional de San Marcos, de 1940. En la presentación del primer número (enero de 1941), Eduardo Jibaja escribe lo siguiente: “(…) estas páginas son la voz de una generación, voz sin arrugas ni canas. Estos poetas se han cortado las manos y las rodillas: así no suplican nada ni se humillan ante nadie. Fuertes en su juventud, puros en su interés, dignos en su verdad, rectos en su actitud, saben dónde está el hombre y dónde el poeta. (…) La mayoría poetas florales, tienen un timbre: la angustia, y una raíz: el pueblo. Tal vez se les escuche cuando todos hayan muerto. Habrá que exhumar más huesos. Y mientras tanto, ahora callan porque hablarán después (…)”.

 

 

 

La herrumbre enardecida

 

 

Fuego de colibríes jugando entre las olas

los matices extraños de la tarde.

Y en las playas, del fondo,

sale el vahar humano de los hacinamientos.

La herrumbre enardecida

bajo los techos, rejas y galpones:

Ahí están los prisioneros

                               asidos a su hombría

con su infinito adentro, sus bemoles,

y su hombruna existencia en los riñones.

 

Y mueren los matices de la rosa incendiada

en una exhalación de huesos y almas.

 

 

Y volvió el furioso verano

 

 

Y volvió el furioso verano

                                          sobre la isla.

Y en los acantilados

las olas de nuevo trizan

los inmensos espejos

                                          de las gaviotas.

 

                                          Querida:

la mar brava azota

el corazón de mis caballos

                                            que tú conoces:

los caballos del mar que se encabritan

                                        husmeando el horizonte.

                                             Los caballos y

ese rumor de muerte diluyéndose

                                              contra la vida intensa

…el coro gregoriano de los lobos

                                              marinos en las peñas

y el son de los testículos cantores.

 

 

No es un tiempo liviano

 

No es un tiempo liviano el que camina:

Lentos son los meses y años del prisionero,

Sus sueños de amor solo soñados.

 

Son más largas las horas, los días

y las noches que nos quitan el agua

–la dulzura antes inadvertida del agua–

                                                    a los sedientos.

Los lobos dando tumbos

juegan entre las olas.

Y en los tubos del ser el espinazo:

El espinazo de la sed terrible

que restallante surca sus gargantas.

Las intensas vocales instintivas

crecen en el martirio

y el animal se encrespa

el tiempo casi inmóvil y el espacio:

Los médanos que claman en la noche

y las lenguas de trapo que arden

                                                      en el infierno.

¡Madre, madre!

¡Largo y peludo el rabo de la usura

alimenta el cadáver de los inquisidores!

 

 

La casa de Zapata

 

Un joven sol de octubre camina entre la niebla

llega sobre Surquillo y llama a los balcones

                                                 de una pequeña casa.

 

Delia y los niños que viven esperando.

asoman sus cabezas para saber quién llega.

¡Es el sol, apúrense es el sol!

Con cucharitas recogen la luz de la mañana

para endulzar el té del desayuno.

En un pequeño macetero verde canta un

                                                             geranio alegre

que los niños riegan todos los días

para que crezcan los sueños de su padre.

Y la pequeña Zoya (cinco años tristes

pendientes de la puerta) aprendió a unir

palotes en la plana:

 

              ¡LUIS ZAPATA NO HA MUERTO:

                           QUE VIVA LUIS ZAPATA!


 




V. R. Haya de la Torre y los Poetas del Pueblo. Ricardo Tello, penúltimo a la derecha.


miércoles, 13 de septiembre de 2023

Ingobernables Versos

 

En este rincón del mundo

 

Me quedo absorta en este rincón del mundo

Donde las vidas pasan casi de largo

Historias de todo tipo vienen a visitarme

Y yo aquí

Sentada en la misma banca desde hace 5 años

Las mismas paredes

Baldosas oscuras

El techo alto

Y las luces...

Algunas quemadas

Las mismas ventanas, el mismo paisaje

Historias de paso, eso sí,

Millones de humanos transitan

Y yo aquí

Víctima del letargo a causa de los bancos. Viendo el horizonte como buscando una ruta de escape, evocando recuerdos de cuando la libertad extendía mis brazos y mis suspiros no eran de cansancio.

La fe, la fe empieza a ser un producto empolvado en este laberinto de escaparates...

 

Vanessa Medrano Díaz

 

 

                                      

Anarquía


Mosquitos burgueses sobre mi cráneo paseando en la batalla final. El polvo se abraza sobre mis muslos sangrientos, calaveras de rojo se limpian legañas. Contemplo feliz la libertad, el cuerpo ha muerto sin gobernante ni dueño.

 

Luccia E. Gazlak

 

 

1 de mayo

 

Semáforos desvalidos nos observan

y el tránsito se detiene como un colibrí

banderas negras flamean con ímpetu.

Ni Dios ni Amo

para unos ojos irredentos

que han visto tantas horas enajenadas

y rutinarias

libremente imaginamos

jornadas lejanas como una lluvia de estrellas

huelgas de textiles panaderos

fiesta de la planta y recitales de obreros poetas

jodiendo a la burguesía

rancia como la lepra

y una gran manifestación de proletarios

amenazantes y tiernos

este mayo revoltoso

sin nada que celebrar.

 

Márlet Ríos

 

 

 

Proclama

 

Aunque caigan las tinieblas sobre nuestros ojos cansados de aventurarse en el laberinto de la luz, y aunque la palabra no alcance a nombrar toda la rabia amparada en el silencio, no vamos a callar ante las voces que enmascaran cadenas y fusiles.

 

Quizás, el eco de nuestros gritos en la diáspora vuelva como una bala y nos enseñe el interior de un ataúd.

Sin embargo, prometemos no ser buenos difuntos;

pronto asfixiaremos a la muerte con gritos libertarios y volveremos en los resquicios del viento para abrirle nuevos caminos a la materia.

 

Rotas las tablas de la ley

¡Todo vuelve a ser A G I T A C I Ó N!

 

 

Libertad

 

Cuando la palabra enmudezca ante el dios de los cobardes

Cuando quebrantemos el ritmo de las hormigas que anuncian el verano

Cuando busquemos los edificios derrumbados por el hastío

Cuando la noche ya no sea cómplice de los furtivos encuentros

Cuando multitudes de voces convoquen a asesinar los sueños

Cuando el corrosivo humo ahogue el latido de las entrañas

Cuando las horas vean llegar el abismo disfrazado de altura

                  

¡Vuelve,

           vuelve,

                      vuelve

                                Libertad!

 

En el grito,

en el viento,

en la piedra,

                                                                      

          en nuestro destino de aire.

 

 

Omar Ardila

 


 

 

viernes, 4 de agosto de 2023

PIURA: Homenaje poético a Marco Parra en la Alianza Francesa

 

MULTIDIMENSIONAL

A Marco Parra Lizano

 

 

Bardo glorioso

ensimismado por el trino del chilalo

y por la brisa del mar ancestral.

Las musas anidaron en tu alma

cuando niño

verdugo eras de coleópteros y de trompos

                                                    ajenos

por esos días de sílabas recientes.

Al otro lado del mundo aún sonaban

tambores diabólicos de hecatombe

cuando viste la luz primigenia de la sierra

                                         de   Ayabaca

muy lejos de dioses flamígeros.

 

Homo universalis

tu espíritu inquieto de centauro

y de filósofo epicúreo

te alejó de tu lar piurano

que cambiaste por claustros centenarios

en el valle del Rímac

aún te recuerdan farolas y balcones mudéjares

y quintas nostálgicas rememoran tus versos

de amor libre y liberación.

 

Artista beatífico como las aguas del Estigia

las veredas de la calle San Martín aún extrañan tus pasos

                                                                             renacentistas

tus incansables

indómitos

y desvelados

pasos

sin doblez.

 

Movimiento Cultural Ergo






HOMENAJE POÉTICO A MARCO PARRA


Este viernes 11 de agosto a las 7 p.m., el auditorio de la Alianza Francesa se vestirá de gala para recibir a destacados poetas de nuestra región en un recital poético que rinde homenaje a Marco Parra Lizano. El evento reunirá a tres generaciones de creadores que, invocando a las musas y al espíritu de los ancestros, intercederán por nuestra amada Piura.

El recital contará con la participación de renombrados poetas de la región, incluyendo a Julio Carmona, exintegrante del Grupo Intelectual Primero de Mayo, Ricardo Musse, José Díaz Sánchez, Julio César Salvador, y el homenajeado Marco Parra, entre otros. El evento, titulado "Recital poético de tres generaciones: Entre la tradición y la posmodernidad", también presentará a autores emergentes como Fernando Casanova, Anthony Pretto y Márlet Ríos, quienes compartirán sus más recientes trabajos.

Marco Parra, oriundo de Sapillica, Ayabaca (Piura), nació en 1944. Es reconocido como poeta, dibujante, pintor y escultor. Formó parte de la promoción de 1970 de la Escuela de Bellas Artes y es Doctor en la especialidad de optometría. Parra ha estado escribiendo poesía desde su juventud y publicó su primer libro, "Poemas del amor sangrante", en 1964. A lo largo de su carrera, ha publicado diversas obras, entre las que destacan el libro de temática erótica "El pájaro entre las piernas" (1975), una selección de su poesía lírica, "Poemas de amor" (1985), y su "Antología de poesías para niños" (1990).




Luna

 

Ha sido en esta noche:

Se ha ocultado la luna,

más allá de la puna.

 

En la noche moruna,

allá en el horizonte,

está detrás del monte.

 

Luna, lunita mía,

luna, lunita llena,

que te perdí un buen día.

 

Vamos, vamos, sé buena,

no aumentes mi pena,

vuélveme mi alegría.

 

(Pera esta luna es necia

y se pierde en el monte,

detrás del horizonte).

 

 

Marco Parra